La Alcaldía de Maracaibo juramentó este domingo a 30 habitantes de la parroquia Venancio Pulgar que integrarán el equipo de Guardianes Ambientales de la Comuna “Chávez y Robert, la Fuerza Eterna”.
La figura está contemplada en la reciente reforma de la ordenanza relacionada con la creación del Instituto Municipal del Ambiente (IMA) y busca incorporar a residentes de las comunidades a labores de vigilancia y reporte de posibles infracciones ambientales.
Janner Pérez, presidente del IMA, encabezó el acto y explicó que los guardianes servirán como enlace entre las comunidades y las instituciones encargadas de atender los casos ambientales.
“Son los guardianes que estamos juramentando quienes van a tener el enlace con nosotros, con las instituciones y, a través del observatorio ambiental que se está conformando en el IMA, actuaremos con celeridad para llegar al infractor ambiental”, señaló Pérez.
El funcionario indicó que la participación de los vecinos permitirá detectar situaciones como disposición inadecuada de desechos, quema de basura, afectaciones a espacios naturales y maltrato animal.
Pérez mencionó como ejemplo un caso detectado recientemente en el oeste de Maracaibo, relacionado con el uso de un animal como medio de transporte con exceso de carga. Según explicó, la situación fue constatada por un ambientalista y posteriormente se aplicó una sanción.

Educación y vigilancia comunitaria
Pérez señaló que la reforma de la ordenanza también incorpora la educación ambiental como uno de sus componentes.
“La única forma de cambiar la cultura ciudadana es con educación, por ello se incorporó la educación ambiental en la ordenanza y se crea la figura de los guardianes ambientales. Tenemos un Instituto Municipal del Ambiente sólido y los guardianes son importantes”, afirmó.
El funcionario también sostuvo que la nueva normativa busca actualizar los mecanismos municipales de atención y control de las situaciones que puedan afectar el ambiente.
Entre los primeros guardianes juramentados se encuentra Joselyn Araujo, habitante de Venancio Pulgar, quien enfocará su trabajo en la vigilancia de un tramo de la cañada Fénix ubicado en las inmediaciones de su comunidad.
Araujo señaló que entre los principales problemas de la zona se encuentran el depósito de basura y la quema frecuente de desechos.
“Ahora soy guardián juramentada, tengo un compromiso con la municipalidad y lo voy a cumplir”, afirmó.
Por su parte, Andrés Belandría, concejal de la parroquia Venancio Pulgar, destacó la participación de los habitantes en las tareas de vigilancia ambiental y llamó a extender estas prácticas a los hogares y comunidades.
“No podemos fallar, me pongo al frente como un guardián ambiental de este sector. […] Debemos dar el ejemplo desde nuestros hogares, que se entienda que esto es un trabajo de unidad y el ambiente nos incluye a todos”, manifestó.
La Alcaldía informó que la figura de los Guardianes Ambientales forma parte de una estrategia que busca extender la participación comunitaria en materia ambiental a las 18 parroquias de Maracaibo.









