La exmagistrada de la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia cuestionó la caída de la producción petrolera, las fallas de los servicios públicos y la situación institucional de Venezuela. Asimismo, planteó la necesidad de una salida democrática ante la ausencia de elecciones.
La doctora Blanca Rosa Mármol de León, abogada especialista en Ciencias Penales y Criminológicas y magistrada emérita del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), manifestó su respaldo a las reivindicaciones de los trabajadores petroleros, cuyos salarios considera insuficientes. Sin embargo, cuestionó que se hable de un paro en la industria cuando, a su juicio, Venezuela lleva dos décadas experimentando una profunda contracción de su producción petrolera.
«Yo vengo para apoyar el paro petrolero porque los trabajadores están muy mal pagados y me encuentro con que no hay tal paro petrolero, porque el paro petrolero está aquí desde hace 20 años», afirmó.
Mármol de León sostuvo que la actividad petrolera nacional se ha reducido a su mínima expresión y señaló que, durante su recorrido por las zonas donde esperaba encontrar inversiones y actividad productiva, no observó los resultados que esperaba.
«¿Dónde están las firmas que vinieron de Estados Unidos a invertir aquí? No las vi. Estoy aquí y no las estoy viendo. No veo la productividad», expresó, al cuestionar el alcance de las inversiones anunciadas y la situación actual de la industria.
La exmagistrada también vinculó las dificultades para producir con el deterioro de los servicios públicos, particularmente las fallas eléctricas y la falta de agua. En ese sentido, cuestionó cómo puede desarrollarse una actividad económica sostenida en un país donde, según denunció, se registran hasta ocho horas diarias sin suministro eléctrico.

Una trayectoria de casi cuatro décadas en el ámbito judicial
Blanca Rosa Mármol de León es abogada egresada de la Universidad Central de Venezuela (UCV), donde también cursó estudios de especialización en Ciencias Penales y Criminológicas. Inició su carrera judicial en 1975 como defensora pública de presos del Circuito Judicial del Distrito Federal y el estado Miranda, función que desempeñó hasta 1980.
Posteriormente, ejerció como jueza de Primera Instancia en lo Penal y jueza superior penal. En 1999 pasó a integrar una sala de la Corte de Apelaciones y, en diciembre de 2000, fue designada magistrada de la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, cargo que ocupó hasta la culminación de su período en 2012.
Su trayectoria también incluye el ejercicio de la docencia en la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Venezuela, donde impartió la materia penal entre 1993 y 2000. Además, presidió la Asociación de Jueces del Distrito Federal y el estado Miranda durante el período 1992-1994, etapa en la que representó a Venezuela ante la Federación Latinoamericana de Magistrados.
A lo largo de su carrera ha participado en congresos nacionales e internacionales y ha formado parte de organizaciones vinculadas con el estudio del derecho penal y la actividad judicial. Tras concluir su período en el máximo tribunal, ha mantenido presencia pública en debates relacionados con la justicia, la independencia judicial, los derechos humanos y la institucionalidad democrática venezolana.

Cuestionamientos a la situación constitucional
En el ámbito político e institucional, Mármol de León afirmó que Venezuela atraviesa una situación excepcional y cuestionó la legitimidad constitucional del desempeño de Delcy Rodríguez al frente del Ejecutivo.
«Aquí en Venezuela no hay presidente, hay una usurpadora y estoy negociando con ella», declaró.
La exmagistrada argumentó que la participación de Rodríguez en el interinato había concluido y que correspondía convocar elecciones, algo que, según señaló, no se ha producido. Por ello, sostuvo que su actuación actual carece de fundamento constitucional.
Asimismo, rechazó que Nicolás Maduro y Cilia Flores deban ser descritos como personas secuestradas y manifestó que ambos se encuentran detenidos por acusaciones vinculadas con actividades delictivas y narcotráfico. Estas afirmaciones corresponden a la posición expresada por Mármol de León.
Llamado a la acción ciudadana
Al referirse a las alternativas para superar la crisis política, Mármol de León invocó el artículo 5 de la Constitución venezolana, que establece que la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo y se ejerce directamente en la forma prevista en la Constitución y las leyes, e indirectamente mediante el sufragio.
A su juicio, la falta de condiciones que permitan una elección legítima, junto con lo que calificó como una sucesión de fraudes electorales, obliga a los ciudadanos a buscar mecanismos para recuperar la democracia.
«Nosotros los ciudadanos tenemos que actuar», expresó, al plantear la conformación de una junta de gobierno integrada por personas comprometidas con Venezuela y con la defensa de la democracia.
Mármol de León concluyó que el país requiere una salida a la crisis que permita restablecer la institucionalidad democrática, recuperar la capacidad productiva y atender las necesidades de una población afectada por el deterioro de los servicios públicos y las condiciones económicas.








