Tres escuelas construidas en comunidades wayuu de la Guajira venezolana han incorporado a unos 350 niños y niñas al sistema educativo, de acuerdo con información suministrada por la Gobernación del Zulia.
Los centros educativos están ubicados en los sectores El Taparo, Aipiapá y Polomou, en zonas fronterizas y de difícil acceso del estado. Las obras fueron ejecutadas con participación de la Gobernación del Zulia, las Brigadas Comunitarias Militares (Bricomiles) y las comunidades, según informó el Ejecutivo regional.
Luis Caldera, gobernador del Zulia, señaló que el acceso a la educación de las comunidades indígenas forma parte de las prioridades de su gestión.
«Donde nace la patria estamos entregando obras con dignidad. Está prohibido negarle los derechos al pueblo indígena wayuu», manifestó Caldera.

Escuelas en comunidades de difícil acceso
La Escuela Básica Nacional «El Taparo», ubicada en el sector del mismo nombre, atiende a 132 niños y niñas. Según la Gobernación, la institución cuenta con aulas, equipamiento tecnológico, uniformes y útiles escolares.
En la comunidad wayuu Aipiapá, ubicada en las proximidades del Hito Fronterizo N.º 1, funciona la Escuela Básica Estadal «Juan Fernández», que atiende a 53 estudiantes. El proyecto incluyó un módulo comunitario, una iglesia, cerca perimetral y un sistema de energía solar.
La tercera institución es la Escuela Básica Nacional «Ángel Emiro Arévalo», ubicada en la comunidad Polomou, en la Alta Guajira. El centro fue inaugurado el 9 de agosto y tiene capacidad para atender a 164 alumnos.
Sus instalaciones incluyen cinco aulas, cocina, comedor, anfiteatro, plaza cívica y servicios básicos.

Educación intercultural en la frontera
De acuerdo con la información oficial, los proyectos buscan ampliar el acceso a la educación pública en comunidades indígenas de la Guajira y adecuar los espacios educativos a las características de los territorios donde se encuentran.
Caldera atribuyó parte de estos trabajos a la participación conjunta de las comunidades y las Bricomiles.
«Aquí está el milagro de las Bricomiles, en frontera, en zona binacional de paz, garantizando la integridad del territorio, el reconocimiento de nuestros símbolos patrios, el respeto a la identidad cultural, al idioma, a toda la cultura», afirmó el gobernador.
La Gobernación indicó que las obras forman parte del denominado Plan Frontera, Soberanía y Paz.











